Winston no es un chat que contesta. Es un colaborador que lee tus documentos, escribe tus correos, analiza tus datos y organiza tu día. En español y sin que tengas que saber nada de tecnología.
Un chat normal te da consejos. Winston trabaja. Estas son las cosas que hace por ti, desde el primer día.
Subes un PDF de 80 páginas y te devuelve el resumen, los puntos importantes y lo que tienes que hacer. En segundos.
Le dices a quién y para qué. Redacta el correo, lo deja listo y tú solo das al botón. Nunca envía nada sin tu permiso.
Le pasas tus ventas o tus números y saca conclusiones: qué crece, qué baja y qué deberías hacer con ello.
Desde un icono sencillo hasta una portada profesional. Y si es compleja, usa el modelo bueno automáticamente.
Ve tus fechas y te avisa antes de que se te pase una entrega, una reunión o un examen.
Guiones, publicaciones, textos de venta, trabajos de clase. Con tu tono y tu contexto, no genérico.
Desde 7,99€ al mes. Pagas con tarjeta, PayPal, Bizum o cripto. Sin permanencia: lo dejas cuando quieras.
Al momento, en la pantalla. Con esa clave entras y ves tus créditos en todo momento. Sin esperas ni llamadas.
Le hablas como a una persona. "Resúmeme esto", "escríbeme a este cliente", "analiza mis ventas". Y lo hace.
Puede hacer solo: leer, resumir, redactar, buscar, organizar
y avisarte de fechas.
Necesita tu permiso siempre: enviar correos, borrar archivos,
publicar en redes, escribir a clientes o tocar dinero.
Un asistente que hace las cosas solo está muy bien, hasta que hace algo que no querías. Por eso lo montamos así.
Sin permanencia. Puedes cambiar o dejarlo cuando quieras. Todos los precios llevan el IVA incluido.
20 consultas al día, todos los días
100 consultas al día y modelo más potente
No. ChatGPT te contesta a preguntas sueltas. Winston está pensado para trabajar sobre tus cosas: tus documentos, tus correos, tus datos y tus proyectos. Y además funciona con varios modelos de IA a la vez, así que si uno falla, sigue funcionando con otro.
Nada. Le hablas en español, como a una persona. Si sabes escribir un mensaje, sabes usar Winston.
No, nunca. Winston redacta el correo y lo deja listo, pero el botón de enviar lo pulsas tú. Lo mismo con borrar archivos, publicar en redes o tocar dinero: siempre pide permiso.
Al día siguiente vuelves a tenerlas todas. No se te corta para siempre ni se te cobra de más sin avisar. Y si te quedas corto a menudo, puedes subir de plan cuando quieras.
Sí. No hay permanencia ni penalización. Lo dejas y ya está.
Con tarjeta, PayPal, Bizum, transferencia o cripto. Como te sea más cómodo.
Cada hora que pasas en tareas repetitivas es una hora que no dedicas a lo que de verdad hace crecer tu negocio o tus estudios.